"Reloj, no marques las horas."
Al levantar la cabeza David ve que el reloj indicaba con su viejo tintineo que acababan de dar las diez.
-Puto reloj. -murmulló David frunciendo el ceño. Siempre había odiado ese reloj, pero nunca se había deshecho de
él ya que le traía demasiados recuerdos. Recuerdos que, muy a su pesar,
jamás podrá olvidar.
Sacó un viejo y usado moleskin y su desgastada pluma del bolsillo de la bata, y suspiró.
No hay comentarios:
Publicar un comentario